Según la tradición, San Valentín se remonta al siglo III en tiempos del Emperador Claudio II, quien decidió prohibir los matrimonios a sus soldados porque creía que éstos eran más valientes si permanecían solteros. 

El sacerdote Valentín consideró injusta esta decisión, por lo que empezó a celebrar matrimonios en secreto de las parejas que así lo deseaban. 

El sacerdote fue encarcelado y condenado a muerte el 14 de febrero.

Muchos países del mundo celebran y asocian esta fecha al día de los enamorados. Comúnmente, se conoce como un día especial donde las parejas se regalan flores, u otros detalles. Aunque en realidad es considerado el Día del Amor.

Hoy queríamos profundizar un poco más en esta fecha centrándonos en su sentido amplio del Amor.

¿Cuántas veces os habéis parado a pensar en quién o quiénes son las personas que están en vuestra vida y que son realmente importantes?

¿Cuántas veces os paráis a decir un “te quiero” a vuestra madre, padre, hermana, hermano u otro ser querido?

Y es que, ¿no os habéis dado cuenta que a veces vamos tan deprisa, con tanto ajetreo, que ni siquiera nos damos cuenta que no nos hemos parado a pensar en ese detalle?

Las personas de nuestro alrededor tienen derecho a saber que las queremos; detalles tontos como una palabra bonita, un beso, un abrazo son suficientes a veces para sentirnos queridos.

No demos tanto por hecho cosas que cuestan dos segundos de demostrar y reflexionemos un poco, el mundo ya es bastante triste a veces como para nosotros no darle algo de alegría y amor. 

Estos tiempos que corren, con la situación de pandemia actual, nos han demostrado lo importante que es darse cariño, besos, abrazos y compartir momentos con quienes más queremos. 

¿No crees que es un buen día para demostrarle a las personas importantes un gesto de cariño?